La gerencia educativa a nivel mundial se basa en los principios básicos de la administración, siendo ésta a su vez una ciencia basada en la conceptualización de las organizaciones sociales como sistemas abiertos. Desde esta perspectiva se cree conveniente profundizar en relación al enfoque sistémico, llegando a una aproximación teórica de modelo sugerido en la educación. En tal sentido, haciendo un análisis de iniciación a los problemas generales de la gerencia, se hace notorio señalar que las disfuncionalidades en las organizaciones están estrechamente relacionadas al exitoso y efectivo cumplimiento de las funciones del trabajo gerencial, estas a su vez tienen una connotación analizable desde el enfoque sistémico. En este orden de ideas, se debe acotar que la responsabilidad primaria de la dinámica organizacional recae sobre el gerente, ya que es el líder del trabajo, por tanto el mismo debe cumplir a cabalidad las funciones inherentes al trabajo gerencial.
La gerencia educativa de los nuevos tiempos es un punto de equilibrio para favorecer que el equipo desarrolle un espíritu de cuerpo, pues esto permite a sus miembros interactuar de forma pro-activa en las dimensiones de la tarea a realizar, el procedimiento de trabajo y el proceso socio-afectivo entre ellos de manera tal que cada miembro desempeña el papel asignado, haciendo el mejor uso de su talento para integrar sus habilidades, acentuar sus fortalezas y disminuir sus debilidades, donde es vital la auto evaluación como mecanismo de retroalimentación para identificar los problemas y planear las acciones correctivas que aseguren resultados exitosos.
Hoy día, se evidencia dentro de las instituciones educativas que el director o subdirector no transmite la información hacia su personal de manera eficaz por diversas razones, entre ellas; inasistencias de los directores en los planteles, informaciones emanadas de niveles jerárquicos superiores tardías, informaciones no claras ni precisas al ser emitidas por los gerentes educativos repercutiendo de esta manera en fallas, malos entendidos, incomodidades entre el personal de los planteles educativos. Es conveniente señalar que, el director como gerente como supervisor educativo, no puede mantenerse en el ayer, ajustado exclusivamente a planificar, organizar, controlar y coordinar; se requiere de un director versado, líder, creativo, comunicativo, innovador, que integre las diversas actividades, que conjugue la comunicación eficaz entre todos los miembros de la organización hacia la calidad educativa. Hoy más que nunca el sistema educativo venezolano y latinoamericano requiere de gerentes que mantengan entre ellos y su personal optimas relaciones humanas, que propicien orientación para las actividades de trabajo, a mantener un control preciso de la supervisión y administración en general, coordinar actividades de un grupo con las de otros equipos en toda la organización, ayudar a los docentes y todo el personal de la institución con ideas, sugerencias, técnicas, ejemplos y a la vez asumir el papel de asesor, experto, coordinador, líder, comunicador, participativo, facilitador y solucionador de problemas, capaces de producir, para lo cual amerita de un ambiente altamente motivador. Dentro de esta perspectiva, el gerente educativo debe estar consciente que a su cargo tiene un valioso recurso el humano. Obviamente, los docentes constituyen un conjunto de individuos, cuyo objetivo es desempeñarse desde la perspectiva técnica docente y administrativa para alcanzar las metas institucionales y los postulados de la educación del país. Por consiguiente para un exitoso papel dentro de la organización educativa es necesario que los roles del director y su personal se encuentren bien definidos con el fin de realizar las exigencias requeridas en los casos que se amerite. Cabe destacar, que en el cumplimiento de las funciones del supervisor, estos deberán estar enmarcados en las cualidades básicas como empatía y comprensión hacia los demás, saber escuchar y comunicar, inspirar autoconfianza, ser optimistas, delegar funciones y desarrollar habilidades para orientar a los demás, que desarrollen habilidad para mejorar y mantener el esfuerzo en una situación interpersonal educativa, a través de la expresión de la comunicación eficaz que propicie un ambiente favorable para estimular en su personal, la participación, la integración y la convivencia para alcanzar el éxito hacia la calidad educativa. De hecho, el director de Educación Primaria y Secundaria tendría que dejar su posición de control administrativo y adoptar una función organizadora coordinadora de las tareas de carácter docente, dentro y fuera de la escuela, que facilite recursos y estrategias que permitan la renovación didáctica y la buena gestión del docente en el aula, en el marco del proyecto institucional propuesto con la finalidad de promover una educación de calidad, a través de la comunicación eficaz. En este mismo orden de ideas, es importante que este director o gerente escolar sea muy cauteloso con el desarrollo del clima laboral, el cual guardará estrecha comunicación con los procesos de información dentro del plantel y en esta dimensión, la gestión escolar será de calidad, cuando desarrolle una serie de actividades como confianza, focalizar soluciones proactivas, propiciar iniciativa y la participación de todos los integrantes del sistema educativo.
La gerencia educativa a nivel mundial se basa en los principios básicos de la administración, siendo ésta a su vez una ciencia basada en la
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enfoque sistémico, llegando a una aproximación teórica de modelo sugerido en la educación.
En tal sentido, haciendo un análisis de iniciación a los problemas
generales de la gerencia, se hace notorio señalar que las disfuncionalidades en las organizaciones están estrechamente relacionadas al exitoso y efectivo cumplimiento de las funciones del trabajo gerencial, estas a su vez tienen una connotación analizable desde el enfoque sistémico.
En este orden de ideas, se debe acotar que la responsabilidad primaria de la dinámica organizacional recae sobre el gerente, ya que es el líder del trabajo, por tanto el mismo debe cumplir a cabalidad las funciones inherentes al trabajo gerencial.
La gerencia educativa de los nuevos tiempos es un punto de equilibrio para favorecer que el equipo desarrolle un espíritu de cuerpo, pues esto permite a sus miembros interactuar de forma pro-activa en las dimensiones de la tarea a realizar, el procedimiento de trabajo y el proceso socio-afectivo entre ellos de manera tal que cada miembro desempeña el papel asignado, haciendo el mejor uso de su talento para integrar sus habilidades, acentuar sus fortalezas y disminuir sus debilidades, donde es vital la auto evaluación como mecanismo de retroalimentación para identificar los problemas y planear las acciones correctivas que aseguren resultados exitosos.
ResponderBorrarHoy día, se evidencia dentro de las instituciones educativas que el director o subdirector no transmite la información hacia su personal de manera eficaz por diversas razones, entre ellas; inasistencias de los directores en los planteles, informaciones emanadas de niveles jerárquicos superiores tardías, informaciones no claras ni precisas al ser emitidas por los gerentes educativos repercutiendo de esta manera en fallas, malos entendidos, incomodidades entre el personal de los planteles educativos. Es conveniente señalar que, el director como gerente como supervisor educativo, no puede mantenerse en el ayer, ajustado exclusivamente a planificar, organizar, controlar y coordinar; se requiere de un director versado, líder, creativo, comunicativo, innovador, que integre las diversas actividades, que conjugue la comunicación eficaz entre todos los miembros de la organización hacia la calidad educativa.
ResponderBorrarHoy más que nunca el sistema educativo venezolano y latinoamericano requiere de gerentes que mantengan entre ellos y su personal optimas relaciones humanas, que propicien orientación para las actividades de trabajo, a mantener un control preciso de la supervisión y administración en general, coordinar actividades de un grupo con las de otros equipos en toda la organización, ayudar a los docentes y todo el personal de la institución con ideas, sugerencias, técnicas, ejemplos y a la vez asumir el papel de asesor, experto, coordinador, líder, comunicador, participativo, facilitador y solucionador de problemas, capaces de producir, para lo cual amerita de un ambiente altamente motivador. Dentro de esta perspectiva, el gerente educativo debe estar consciente que a su cargo tiene un valioso recurso el humano. Obviamente, los docentes constituyen un conjunto de individuos, cuyo objetivo es desempeñarse desde la perspectiva técnica docente y administrativa para alcanzar las metas institucionales y los postulados de la educación del país. Por consiguiente para un exitoso papel dentro de la organización educativa es necesario que los roles del director y su personal se encuentren bien definidos con el fin de realizar las exigencias requeridas en los casos que se amerite.
Cabe destacar, que en el cumplimiento de las funciones del supervisor, estos deberán estar enmarcados en las cualidades básicas como empatía y comprensión hacia los demás, saber escuchar y comunicar, inspirar autoconfianza, ser optimistas, delegar funciones y desarrollar habilidades para orientar a los demás, que desarrollen habilidad para mejorar y mantener el esfuerzo en una situación interpersonal educativa, a través de la expresión de la comunicación eficaz que propicie un ambiente favorable para estimular en su personal, la participación, la integración y la convivencia para alcanzar el éxito hacia la calidad educativa.
De hecho, el director de Educación Primaria y Secundaria tendría que dejar su posición de control administrativo y adoptar una función organizadora coordinadora de las tareas de carácter docente, dentro y fuera de la escuela, que facilite recursos y estrategias que permitan la renovación didáctica y la buena gestión del docente en el aula, en el marco del proyecto institucional propuesto con la finalidad de promover una educación de calidad, a través de la comunicación eficaz.
En este mismo orden de ideas, es importante que este director o gerente escolar sea muy cauteloso con el desarrollo del clima laboral, el cual guardará estrecha comunicación con los procesos de información dentro del plantel y en esta dimensión, la gestión escolar será de calidad, cuando desarrolle una serie de actividades como confianza, focalizar soluciones proactivas, propiciar iniciativa y la participación de todos los integrantes del sistema educativo.